Inicié este blog comentando sobre el fantasma (tal vez no lo sea) de la "crisis" y el miedo que provoca en algunas personas llegando a paralizar su sistema "pensativo creador", pero tal vez lo que todos debiéramos hacer es recurrir al análisis de nuestras acciones. Es una costumbre arraigada en muchos norteamericanos que cuando llega fin de año, hacen un resumen de esos doce meses y luego se lo comunican a sus cercanos, compartiendo así los sentimientos y las acciones en que giraron esos meses. Hay mucho de felicidad en esos período de tiempo, pero también hay tristeza, hay enfermedades, hay éxitos, hay derrotas. Hice mi propio resumen y encontré todo lo anterior, y luego al volver a leerlo me di cuenta que los hechos que me hicieron feliz, los éxitos que conseguí, fueron muchísimos más que las derrotas, las tristezas y las enfermedades, y que luego de ellos me fortalecí, me engrandecí de tal forma que hoy a fines de este año, me siento más fuerte, más decidido a enfrentar lo que sea, a tal punto que puedo decir: ! bienvenida crisis! pues me dará la oportunidad de crecer. Aquí estoy!!!!
En realidad pienso que mucha gente hoy en día cuando habla de la "crisis" (que es como decir: ya viene el lobo...") lo dice en un tono de desesperación, es decir, sienten que no hay nada por hacer, que todo será una tragedia, viene el fin del mundo!!!!
Pero si pensamos positivamente (recuerden: el vaso medio lleno o medio vacio?), cuando se producen estas "alteraciones" en nuestro diario vivir, algunos empiezan a pensar, si, A PENSAR, a tratar de reorganizar sus ideas, sus planes, su forma nueva de enfrentar los posibles cambios, y de ese ejercicio saldrán todas aquellas nuevas formas que si bien "alterarán" nuestro diario vivir, nos darán la oportunidad de cambiar, de adaptarnos, a hacer otras cosas de otra forma, etc. Por eso, viva la crisis!! me está permitiendo crear...
¿Temor? ¿Realidad? La Crisis comienza a estar presente en todas las conversaciones, y nuestros vendedores sienten temor ante cómo se comportarán los clientes: ¿habrá resistencia a invertir dinero en protección? ¿Nuestros productos no serán demasiado costosos? ¿Por qué la Cía. no hace más promoción? Y los directivos: ¿tendremos los productos adecuados para pasar esta turbulencia? ¿Estamos preparados? ¿Tendremos que hacer una reducción de gastos? ¿Por dónde iniciaremos la reducción?
La diferencia entre quienes ven posibles problemas y quienes ven oportunidades, es la preparación adecuada y la búsqueda del equilibrio entre la eficacia y la eficiencia de nuestros equipos comerciales.